Seleccionar página

Marca es el perfume que usas, reputación es el olor que dejas

(Alfonso Alcantara)

En la anterior entrada hablé de la identidad digital como elemento que deja impresión en los que nos rodean. A continuación voy a hablar de la Reputación Online.

Cada opinión, cosa que se publica, se va sumando a nuestra imagen. En este sentido, la Reputación Online es el reflejo del prestigio o estima de una persona o marca en Internet. A diferencia de la marca , que puede generar a través de medios publicitarios, la reputación no está bajo el control absoluto del sujeto o la organización, sino que la fabrican también el resto de personas cuando conversan y aportan sus opiniones.
Esto es especialmente importante en Internet, donde resulta muy fácil y barato verter información y opiniones a través de mecanismos como foros, blogs o redes sociales.

 

El hecho de quedarme desempleado no solo causó una impresión en mí y los que me rodean, me dio más tiempo para navegar en la red y ahí conocí el término Reputación Online y empezó a despertarme la curiosidad por conocer y gestionar este término.
La gestión de la Reputación Online y la marca personal son términos inseparables, no se puede hablar de uno sin el otro. Según la marca personal va evolucionando y expandiéndose en la red, es inevitable que surjan interacciones con la comunidad de internautas, lo que dará lugar a críticas, halagos, opiniones o valoraciones que repercutirán en la Reputación Online; por ello tengo que cuidarla.
La Reputación Online también tiene sus riesgos ya que la transformación de la reputación real en Reputación Online es un cambio cualitativo por las consecuencias que genera. Los rumores o filtraciones pueden deteriorar o mejorar mi reputación profesional y personal. En el extremo más negativo puedo ver como se filtran partes de mi vida íntima sin que pueda controlarlo.
También  mi Búsqueda Activa de Empleo puede verse afectada por el contenido generado por terceros, ya que según varios informes, los encargad@s de reclutar al personal de las organizaciones recurren con frecuencia a buscar mi nombre en Internet; si tengo una mala reputación, me descartan.
En conclusión, mi Reputación Online es consecuencia de mis actos en la red, por lo que me corresponde cuidarla y gestionarla correctamente para evitar situaciones desagradables, sobre todo en el ámbito profesional.
Si os ha gustado este post y os ha sido de interés y utilidad me los podéis comunicar a través de los comentarios, y si os interesa estar al día de los posts que se publiquen os invito a que os subscribáis a este weblog (lo podéis hacer vía wordpress o por correo electrónico).
A %d blogueros les gusta esto: