La mayoría de las personas gastan más tiempos y energías en hablar de los problemas que en afrontarlos

(Henry Ford)

“Se necesita personal. Salario a convenir”; “Se busca empleado X. Fijo X más variables”; y un largo sinfín, etc. ¿Quien no ha visto alguna vez estos anuncios en la prensa, carteles, internet…? ¿Se han parado a pensar alguna vez el grado de veracidad de estas ofertas, y si merece o no la pena presentar nuestra candidatura a ellas? A continuación voy a aclarar estas cuestiones.
Hoy día, el mercado laboral está cada vez más digitalizado, las ofertas que se publican cada vez tienen más presencia en la Web 2.0 () aunque, como ya expuse en una de las anteriores entradas, estas ofertas no son ni una cuarta parte de las ofertas existentes en el mercado laboral.
Ahora bien, ¡cuidado!, no es oro todo lo que reluce, en este sentido abundan las ofertas fraudulentas (en algunos casos incluso te piden datos bancarios o depósito de dinero), ¿entonces como podemos distinguir las ofertas verdaderas de las fraudulentas? Haciendo unainvestigación exhaustiva de la oferta (anunciante, página de publicación, contacto…). A la hora de determinar si merece la pena o no presentar nuestra candidatura a la oferta, seguiremos la misma fórmula: ¡Investigar! y responder a otras 2 cuestiones: ¿qué nos pide la empresa?; ¿qué le podemos ofrecer a la empresa?.
En resumen, nuestro objetivo es encontrar un empleo a corto plazo pero es necesario estudiar bien la oferta y nuestro perfil para conseguir un empleo “estable” y de calidad, y si me permiten la expresión ¡QUE NO NOS DEN GATO POR LIEBRE!
En la próxima entrada abordaré este tema de manera más detallada.
En la anterior entrada ya dejé entrever que en las ofertas de empleo ¡no es oro todo lo que reluce!, así que en ese sentido, ¡cuidado!¡QUE NO NOS DEN GATO POR LIEBRE!
Como habréis visto me estoy refiriendo a las ofertas de empleo fraudulentas que tanto abundan en internet (y más en estos tiempos de crisis). Hay un refrán que dice “a río revuelto, ganancia de pescadores“, y eso es lo que está pasando hoy en día ya que el desequilibrio entre la demanda y la oferta de empleo es abismalmente favorable a la demanda, por lo que cada vez hay más fraudes en las ofertas de empleo.

Este gráfico es un ejemplo de algunas estafas que se producen en relación a las ofertas de empleo y de que hacer si nos estafan. Ahora bien:

¿son evitables estas estafas?
Por supuesto que lo son, siempre que no nos dejemos llevar por lo llamativo de la “oferta” y empleemos el sentido común e investiguemos sobre la veracidad de dicha oferta antes de lanzarnos ofrecer nuestra candidatura.
Moraleja: Si ves una “oferta de empleo”, no seas reactivo; sé proactivo.